Con el cronómetro en la mano, el 405 Mi16 aceleraba de 0 a 100 km/h en 9,0 segundos, aproximadamente. Además, la aguja del velocímetro podía señalar los 220 km/h. 

Un punto muy favorable era su buena autonomía, gracias a un depósito de 70 litros. Los consumos tampoco eran disparatados: 6,5 litros cada 100 kilómetros a 90 km/h, 8,1 a 120 km/h y 11,3 por ciudad.