Esta variante estuvo disponible desde el inicio de las ventas del 405 en 1987, junto a los acabados GL, GR y SRi. Obviamente, la atractiva carrocería de Pininfarina albergaba componentes específicos, como unos paragolpes deportivos, un alerón trasero, unos faldones laterales y unas llantas de aleación específicas.

Además de ser un modelo llamativo, también destacaba en el apartado aerodinámico, con un coeficiente Cx de 0,30, de lo mejorcito de la época.